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La cita, II

- Bueno, son las 12:00 pm, el Diego te embarcó. ¿Qué vas a hacer? Aparte de patalear, claro está… -

- Yo no estoy pataleando! -

- Es porque no te has resignado, pero patalearás, estoy seguro… -

- No te burles, Alan… Y obviamente no me he resignado… La noche es joven, aun puede llegar. -

- Si, puede llegar… Borracho a las tres de la mañana a vomitarte la alfombra… -

- ¿Tú que sabes? Ni siquiera lo conoces… -

- Verónica, lo triste del asunto es que ni siquiera necesito conocerlo! Durante mucho tiempo fui como él, tú lo sabes… -

- Pero hay excepciones! -

- ¿Qué clase de excepción puede ser un tipo que se olvida de tu nombre cuatro veces durante la misma conversación? -

- No debí darte tantos detalles de lo que hablamos… -

- “Ay si, que desgracia, Alan tiene razon, así que ahora no le contaré nada… Claro, él es idiota y no se da cuenta de las cosas…” Niña, yo te conozco DESDE QUE NACISTE. Nada más con ver la cara que tenías cuando el tipo casi te dejó hablando sola ésta mañana pude haber sabido lo que te había dicho. -

- Por dios! ¿Desde cuando eres psíquico? No exageres tanto. -

- No soy psíquico, pero yo era exactamente como él. Es predecible lo que va a ocurrir entre ustedes… -

- Entonces déjame que me equivoque y no me atormentes con tus paranoias. -

- Ah, claro… Como igual vas a llegar a mi casa llorando te da igual si te aconsejo ó no. Bueno, está bien, no te diré más nada. Allá tú… -

- No sabes el favor que me haces dejando de insistirme con ese asunto… Eres demasiado fastidioso. -

- Te insisto porque te quiero, y no quiero que ese tipo te haga daño. Además, sabes que si fuese al revés y el que anduviese saliendo con una loca fuese yo, tú también me aconsejarías. -

- Te aconsejaría pero te dejaría hacer lo que te diera la gana… Después de todo es tu vida, ¿no? -

- Yo nunca te he prohibido nada… Es más, en el fondo me importaría un pito lo que pudiera hacerte el Diego ese si tú no estuvieses enamorada de él, porque todos sabemos la clase de “tipazos” con los que te has enredado… -

- No te quejes, tú tambien has salido con unas “cosas”… -

- Está repicando tu teléfono. esa debe ser Oriana para decirte que Diego se fue con unas gatitas para un hotel, jaja. -

Ojalá sea Diego, ojalá sea Diego…

- Aló. -

- ¿Estás lista? -

- ¿Quien habla? -

- Diego. ¿Estás lista? -

- Claro!! -

- Bueno, voy saliend a tu casa. -

Lo sabía!! Sabía que Diego no me iba a embarcar!! Claro, ¿quien podría embarcarme a mi?

- ¿Quien era? -

- Era Diego, ya viene. -

- ¿En serio? -

- Claro que es en serio!! -

- Milagro!! Milagro!! Ya vengo, voy a la cocina a encender una vela para los santos, esto es increíble… -

- No te burles. -

- En el fondo me alegro. No me gusta verte patalear. Y bueno, deberías retocarte, yo voy a ver televisión. -

- ¿No vas a desearme suerte? -

- ¿La irresistible Verónica la necesita? -

- Hoy si, Alan. Hoy si… -

La cita

Son las 10 de la noche y Diego aun no me ha llamado, supongo que no tardará en hacerlo, por eso, estuve toda la tarde arreglándome para estar lista y divina cuando me venga a buscar…

- Buenas noches, terrícola!! -

- Alan, ¿qué haces aqui? -

- Estaba aburrido en mi casa, y decidí venir a visitarte… Pero, como sé que vas a salir con tu Diego, invité a unas amigas para hacer una pequeña fiesta en la bañera… -

- ¿En serio? -

- No, pero suena interesante… -

- Bueno, puedes quedarte aqui… Ya Diego debe estar por llegar… -

- ¿A qué hora te dijo que se verían? -

- Pues, aun no me ha llamado, pero probablemente sea en un rato… -

- ¿Qué? ¿El tipo ni siquiera te ha llamado para confirmar? -

- No pongas esa cara, de seguro está ocupado… -

- ¿Ocupado para tomar su teléfono y hablar dos minutos contigo? Por dios! ni que fuera el presidente… -

- Bueno, eso es lo de menos. De seguro lo hará pronto… Mejor dime, ¿como me veo? -

- Bien, se nota que te arreglaste bastante… -

- Claro, esta no es cualquier cita, es una cita con Diego, ¿Escuchaste bien? Con DIEGO!! -

- Ay si, Diego, Diego, Diego!! Hablas de ese hombre como si fuese un príncipe… -

- No es un príncipe, pero está muy cerca… -

- No me digas… De seguro cuando te embarque no dirás que es un príncipe. -

- Eso no va a ocurrir. Diego no va a embarcarme. -

- ¿Y por qué estás tan segura? -

- Porque no puede hacerlo!! A mí ningun hombre me embarca… Yo no soy cualquier cosa. -

- Bien, esperemos que tengas razon con respecto a ese tipo, porque a mi no termina de caerme bien… Pero mejor cambiemos de tema, ¿como van las cosas en tu casa? -

- Como siempre, y ahora mucho peor porque la estupida de Andrea está en la ciudad… -

- ¿Y no has hablado con ella? -

- No, y tampoco tengo ganas… Cada vez que hablo con ella me cae peor… -

- Francamente no entiendo esa guerra entre ustedes… O bueno, esa guerra que tú dices que existe, porque Andrea nunca se ha portado mal contigo… -

- ¿Sabes cual es el problema de Andrea? Es demasiado inferior a mi, es opaca, insignificante… -

- A mi me parece encantadora… Es más, deberías ayudarme con ella… jaja ¿te imaginas? serías mi cuñada… -

- Pues, no es mala idea que mi hermanita consiga un novio… A ver si así comienza a parecerse un poco a mi… -

- Imagínatela, con un tipazo así como yo… -

- ¿Tú? ¿Un tipazo? Pero que buen chiste… -

- No te burles, tonta… Ay si, como no soy tenista y metrosexual, no sirvo… Por dios. -

- Lo que pasa es que tú tienes otro estilo… Tú eres muy ejecutivo… -

- ¿Y qué quieres, que me vista como el vocalista de Miranda? Eso sí sería triste… -

- Bueno, tienes razón… Y se me acaba de ocurrir algo!! Voy a llamar a Andrea para que salgamos los cuatro!! -

- ¿Hoy? ¿Andrea y yo? -

- Claro. ¿No me dijiste que te parecía encantadora?

- Si, me parece muy bonita… ¿Pero hoy? ¿en un rato? -

- ¿Cual es el problema? -

- Que yo no soporto a tu Dieguito… Además, lo de salir con tu hermana lo dije jugando… -

- Está sonando mi teléfono, debe ser Diego… -

“A que no adivinas donde está metido tu amorcito… Está en la disco con unas mujeres, lo acabo de ver y no tiene intenciones de irse…”

- ¿Es un mensaje de Diego? -

- No, es oriana… -

- ¿Y qué dice? -

- Pues, léelo… -

- Caramba, Verónica… Parece que ese tipo no te va a llamar… -

- Maldición! -

Cuando lo vi…

- Bueno, Alan, la cita es de dos y aqui sobra alguien… -

- Si, ya me voy… Por cierto, ¿sabes qué se me olvidó? -

- ¿Qué cosa? -

- Decirte que, a pesar de lo gorda que te ves, andas muy linda hoy… -

- Ay, que lindo eres!! Gracias… -

- …Es que de alguna manera tenía que quitarte esa cara de asustada que tenías… Pero es mentira, estás horrible… -

- Alan!! Eres un idiota!! -

- Pero sabes que te quiero… -

- Tambien yo… Vete, ahí viene Diego… -

- Seh, suerte. -

Y bien, ya llegó el momento de la verdad… Diego está a sólo algunos pasos de distancia… A sólo algunos pasos de caer en mis  redes… O al menos, eso deseo.

- Hola. -

- Hola, Diego! ¿Cómo estás? -

- Muy bien, ¿y tú? Ehh, disculpa, olvidé tu nombre. -

- Verónica, me llamo Verónica. -

- Ah, cierto… Bueno, Verónica. Me alegra que hayas venido… -

- ¿Si? ¿Te alegra? -

- Con esa falda, a cualquiera le alegraría… Ven, vamos a sentarnos. -

Si, Verónica, Si!! Estás caminando con Diego. Estás caminando con el tipo más apuesto de todo el club… Como siempre, te saliste con la tuya y conseguiste lo que querías! Eres grande, eres la mejor… Sin duda, todas las mujeres deben estar odiándote y muriéndose de envidia en este momento… Pero, ¿qué importa si te odian? Diego está contigo… Si!! Diego está contigo!! …Ja, y pensar que pudiste haberte quedado en la oficina organizándole las facturas a Alan…

- Hey!! ¿estás ahí? -

- Sí, disculpa, pensaba en algo… -

- Bueno, hablemos de ti, Verónica… ¿A qué te dedicas? -

- Por ahora, a nada… Pero planeo comenzar la universidad en poco tiempo… -

- ¿Si? ¿Y qué piensas estudiar? -

- Comunicación social. -

- Esa es una buena carrera… Yo abandoné la universidad hace un año, estudiaba derecho, pero no tenía caso, lo mio es el tenis. Y aqui estoy… -

Caramba! Estudiaba derecho! Bueno, al menos ya tengo algo que restregarle en la cara a Alan cuando asegure que este tipo no sirve para nada… Porque estoy segura de que lo primero que va a hacer es decirme eso y luego…

- Hey!! ¿Qué pasa? ¿Por qué te quedas callada? -

- Lo lamento, pensaba de nuevo… -

- Parece que piensas con frecuencia. Eso me gusta en una mujer… Claro, eso no quiere decir que pienses en algo que tenga sentido, pero al menos puedo asegurar que haces el intento… -

- ¿Debería tomar eso como un cumplido? -

- Pues, supongo que sí… -

Al parecer este señorito no es nada agradable… 

- Dime una cosa… Ehh, ¿Cómo me dijiste que te llamabas? -

- Verónica. Me llamo Verónica. -

- Ah, es verdad, disculpa… Soy pesimo recordando nombres… ¿ves aquel montón de mujeres que están allá? Pues, todas me saludan y me dicen mi nombre, pero me es imposible recordar los de ellas… Son tantas que cualquiera se confundiría… -

- Si, definitivamente son muchas… -

- Bueno, eso no importa, mejor dime qué vas a hacer hoy en la noche… -

Si le digo que “Nada”, creerá que estoy loca por él… Y bueno, estará en lo cierto, pero no puedo ponerle las cosas tan fáciles… ¿Qué se cree si piensa que todo será tan sencillo conmigo? Yo no soy cualquier fan estúpida del montón… Yo soy distinta, soy superior a todas ellas, y él lo sabe, sino, no estaría aqui hablando conmigo… Por ningun motivo puedo demostrarle que me muero por volver a salir con él, es más, estoy segura de que está acostumbrado a que todas las mujeres caigan redonditas a sus pies, pero yo no! Yo no soy así… Yo soy mucho más que todas las mujeres con las que él ha estado en toda su vida, yo soy inalcanzable para cualquier hombre, yo…

- Oye!! Estoy hablando contigo!! ¿Qué harás hoy en la noche? -

- Nada! No haré absolutamente nada! -

Y bien, he aqui la primera excepción… 

- Ah, que bueno, podemos vernos y hacer algo… ¿te gustaría? -

- Sí, me encantaría… -

- Bueno,  entonces llámame y te aviso cualquier cosa… ¿Te parece? -

- ¿Llamarte? ¿Yo? -

- Si, tú… ¿Qué? ¿Acaso soy yo quien debe llamarte? -

- De hecho, si… -

- Pues, entonces yo te llamaré… Si quieres puedes quedarte con el resto de mis fans viéndome jugar. Nos vemos. -

- ¿Y ni siquiera me pedirás mi numero de telé…? -

- Chau!! -

Maldición, ya se fué… Y allí viene Alan de nuevo…

- Vaya! Record de records! Tu cita duró 5 minutos con 43 segundos! Diós mio, eres grande… Te felicíto. -

- Déjate de estupideces y vámonos de aqui. -

- ¿A donde vamos? -

- Pues yo, a mi casa a arreglarme… Voy a salir esta noche. -

Ya es hora

Acabo de recibir una llamada de Oriana, ya son las dos de la tarde, y obviamente me vine al club. Desde que llegué al apartamento me estuve arreglando para que Diego me viera muy linda hoy, este me pareció el trayecto más largo de toda mi vida, maldije millones de veces a cada semáforo que me hizo detenerme… Me parece increíble, pero me siento como si ésta fuese mi primera cita… No logro ocultar lo nerviosa que estoy.

Me cuesta creer que al fin tengo una cita con Diego, aun trato de convencerme de que es cierto, que estoy aqui, y que en sólo segundos lo volveré a ver…

- ¿No saludas, terrícola? -

- ¿Alan? ¿Qué haces tú aqui? -

- Vine a ver cómo te despido… Y cómo haces el ridículo con el tipo ese. -

- ¿No se supone que deberías estar en la oficina? -

- Debería, pero YA NO TENGO EMPLEADA. -

- No puedo creer que viniste al club sólo para burlarte de mi. ¿Y si yo hubiese ido a la oficina? -

- ¿Jaja eso es un chiste? Por Dios, Verónica!! Ambos sabemos que eso NUNCA iba a ocurrir. -

- De todas maneras, al menos la duda debiste tener… -

- Pues fíjate que no, te conozco muy bien. -

- En ocasiones como ésta, odio eso. -

- Bueno, ya que estamos aqui, entremos… Tu amorcito debe estar esperándote. -

- Un momento!! ¿Como me veo? -

- Ehh, linda falda. -

- Gracias!! -

- Lástima que te veas un poco gorda con ella… Pero bueno, Diego debe quererte como eres, aunque estés pasadita de peso… -

- Alan!! Yo no estoy pasada de peso. Lo dices para mortificarme… -

- ¿Y entonces para qué preguntas? Es muy difícil ser sincero contigo si siempre piensas que te miento cuando te digo que pareces una bombona de gas. -

- Alan!! Déjate de chistes… Si viniste a amargarme la tarde, puedes largarte. Después de todo ya me despediste. -

- No, quiero ver si valió la pena tu renuncia. Lo dudo, pero prefiero quedarme para que te ahorres la historia cuando llegues llorando a mi casa porque el individuo es un idiota. -

- Pues bien, quedate. Veamos si tienes razón. -

- Te veo muy confiada… Demasiado confiada… Tan confiada que, estoy seguro de que sólo disimulas porque estás aterrada. -

- ¿Aterrada yo? Que loco estás. -

- No tienes que fingir delante de mí. No logras engañarme… Pero mejor entremos, estoy ansioso por presenciar el espectáculo. -

- Si, entremos. -

- Por cierto, ¿Compraste pañuelos? Tu sabes, para la lloradera cuando tu cita fracase. -

- No, y dudo mucho que los necesite. Camina. -

¿Pañuelos? Dudo mucho que los necesite, ó al menos, eso espero…

- Mira, Verónica… Allá está Diego… -

- ¿Donde? -

- A tu derecha. Y te está mirando con ganas…-

- Si! Ya lo ví… -

- Y viene hacia acá… -

Bueno, Verónica. Ya es hora… 

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 Gracias por sus visitas y comentarios. Me alegra que después de mi regreso, siga manteniendo algunos lectores… Esperen la continuación de la historia en el próximo post. Un abrazo.

Voy camino a mi casa… Alan estuvo a punto de sacarme a patadas de la oficina cuando le pedí la tarde libre. Tengo que aprovechar el tiempo para… Un momento! ¿Tengo que aprovechar el tiempo para qué? ¿Qué demonios voy a hacer?

El problema no es nada sencillo, y si me quedo de brazos cruzados no llegaré a ninguna parte. El semáforo está en rojo, me detengo. Miro por la ventanilla estúpidamente, como si así fuese a encontrar la respuesta que busco… Hay un montón de de personas en carros ultimo modelo, hablando por teléfono con celulares de ultima generación. De esos con cámara, video, mp3, bluetooth, infrarrojo, televisión, internet… Lo unico que les falta es poder comunicarse con los marcianos. De seguro a Nokia y a Motorola aun no se les ha ocurrido esa idea…

¿Y qué? ¿Qué importa tener el mejor carro del mundo si no sabes a donde vas? ¿Qué importa que tu celular tenga todos los jugueticos de moda si no hay nadie a quien puedas llamar para pedir un consejo aunque tu directorio esté lleno de “amistades”, ese montón de gente con quien sales a fiestas y haces vida social?

¿Vida social? ¿Y qué demonios gano teniendo vida social si ni siquiera tengo hagallas para enfrentar a la vida real?

¿Y ahora? ¿Tengo que mandar a la mierda mi efímero trabajo para correr detrás de un tenista que sólo se ha detenido a verme porque mis piernas son lindas? ¿Tengo que darle motivos a Alan para que piense y siga convenciéndose de que siempre tiene la razón en todo lo que dice? ¿Tengo que salir con un hombre que lo único que quiere es acostarse conmigo sólo para que mis maravillosas amistades me vean con él y mi ego se engrandezca un poco más?

¿Por qué no puedo darle la espalda a esa invitación a salir y seguir con mi vida como si nada ocurriese?

Es simple, porque me enamoré de él.

Si te vas, no vuelves

Papeles, papeles y más papeles!! Mi primer dia de trabajo comenzó a paso de vencedores… Ya falta menos de media hora para el almuerzo y aun no culmino ni la cuarta parte de lo que debo hacer… No sé qué cara va a ponerme Alan cuando se lo diga, pero de seguro no va a mirarme con ojitos de amor…

Bien, acaba de llegar el ultimo motivo de mi retraso: Oriana me está llamando al celular, espero que tenga algo importante que decirme, porque no estoy de humor.

- Aló -

- Hola Vero, ¿Cómo estás? -

- Ocupada. ¿Podrías ser breve, por favor? -

- Uy, pero que caracter… Tranquila, el cuento es corto y de seguro te va a alegrar el almuerzo. -

- Dilo rapido, estoy trabajando. -

- ¿Trabajando tú? -

- Seh, seh. Luego te cuento. Pero apurate que el chisme es otro. -

- Pues, Diego me acaba de llamar. -

- ¿Y qué? No me importa. -

- Me pidió tu numero de teléfono. -

- ¿Y qué? -

- Le gustas. -

- ¿Y qué? Realmente me da lo mis… -

- Quiere salir contigo hoy. -

- ¿Ahhh? Un momento, ¿Estás hablando en serio? Porque si es un chiste no me causa risa… -

- Es en serio, acabo de colgar el teléfono. No tengo por qué mentirte… Me pidió que te dijera que quiere verte en el club esta tarde, yo iré a ver a mi novio, podemos irnos juntas. -

- ¿Al club en la tarde? Maldición, ¡¡No puedo!! Estoy trabajando. -

- ¿Cómo que no puedes? Tienes meses esperando esa cita!! -

- Te lo juro, Estoy ayudando a Alan con unas cosas, debo venir en la tarde. -

- ¿Alan es tu jefe? Por dios!! Que tonta… Pidele la tarde libre y ya. -

- Pero apenas hoy comencé. ¿Cómo voy a faltar? -

- Facil: Faltando. Alan es tu amigo, ser amiga de tu jefe te da muchas ventajas. Como poder pedirle tardes libres, por ejemplo. -

- No lo sé. Me asignó una tarea urgente y voy muy retrasada, si pierdo la tarde no estará lista para mañana jamás. -

- ¿Y cual es el problema? Anda! Es Alan! No te cierres las puertas sin preguntarle. Además, estamos hablando de Diego… ¿Oiste bien? DIEGO. Estás loca por ese tipo. ¿Como lo vas a embarcar por quedarte trabajando con Alan? -

- Tienes razon. Voy a pedirle la tarde libre. -

- Así se habla!! -

- Dejame hablar con el y te llamo. -

Voy a salir con Diego, que bien!! Ahora solo falta que Alan me deje faltar en la tarde. Voy a preguntarle de una vez para no perder tiempo y largarme a mi casa a ponerme muy bonita para irme al club!!

- ¿Con quien hablabas? -

- Alan!! Estabas espiandome!! ¿Quien te dió permiso de oir mi conversación? -

- ¿Espiandote? Mi escritorio está a dos metros de aqui. se escucha todo calaramente sin necesidad de espiarte… No quiero que te desconcentres, pidele a Oriana que no te vuelva a llamar… -

- ¿Desconcentrarme? ¿Y quien te dijo que yo estaba concentrada? -

- Pues, peor aun. ¿Ya terminaste lo que te pedí? -

- Aun no, y tengo que pedirte un favor: Quiero la tarde libre. -

- ¿Estás bromeando, verdad? -

- No, es en serio. ¿Puedo faltar? -

- Mire señorita: Primero: No se dice “Quiero la tarde libre”, se dice: “Querido jefe, necesito que por favor me diga si existe la remota posibilidad de que yo pueda faltar en la tarde hoy”. Segundo: Ya es mediodia y aun no has terminado lo que te pedí; Ya sabes que lo necesito con urgencia… Y tercero: ¿Estás mal de la cabeza? es tu primer dia de trabajo. ¿A qué persona inteligente se le ocurre la maravillosa idea de pedir la tarde libre en su PRIMER DIA DE EMPLEO…? -

- Hey!! No tienes que gritarme!! Que drama!! No te estoy pidiendo la estatua de la libertad… Please!! ¿Qué te cuesta? No seas malo… -

- No, no, no!! Nada de pucheros. Así no me vas a convencer. -

- Pero… -

- NO!! Ya hablé, y no me discutas porque no tengo tiempo para tus tonterías. -

- Alan, es de vida o muerte, es algo muy importante. -

- Ya te dije que NO. No tienes permiso de faltar. Y mucho menos para irte de ragalada al club a besarle los pies al fulano ese. -

- ¿Y tú como sabes que voy a salir con Diego? -

- ¿Tengo que repetirte que ya habia escuchado absolutamente toda tu conversación con Oriana? -

- ¿Entonces por qué dejaste que te pidiera permiso si ya sabias que iba a hacerlo y pensabas decirme que no?. ¿Es necesario que me rebaje para nada? -

- ¿Rebajarte? No te mandé a ponerte de rodillas o a limpiarme los zapatos con tu cepillo dental… -

- Alan, Diego me invitó a salir, eso es una maravilla!! ¿Cómo me lo vas a prohibir? -

- Ay si! Que emocion! Niña, no seas idiota, ¿Quien te entiende? Hasta hace diez minutos estabas pataleando porque el tipo era un “Patan, Canalla, sucio y hediondo” ¿Y ahora qué? Ya se te olvidó todo eso y quieres irte derechito a verlo. Por eso es que las mujeres sufren… -

- Si, lo admito, tienes razon. Y yo no dije que era hediondo! -

- “Apestoso”, lo lamento. De todas formas es lo mismo. -

- Estás exagerando. Además, aun no sabemos si el tipo no sirve, hay que darle una oportunidad… -

- ¿Sabes qué? Has lo que te de la gana. Si quieres mi opinión de amigo, no deberías ir, al menos deja que el tipo te busque y después ves… Pero como tu jefe, sólo te advierto una cosa: Si te vas, no vuelves. Tu verás qué haces. No voy a prohibirte nada, es tu problema lo que decidas, no te dejes influenciar por mi. -

- Si eso es un chantaje para que me quede, me parece muy estupido. -

- No es ningun chantaje. No dejaré de ser tu amigo si renuncias (ó te despido). Lo unico que te digo es eso: Si te vas, no vuelves. Y si me disculpas, me están esperando para almorzar. Si decides quedarte te espero a las dos. Hasta luego. -

Vaya! Mi primer dia de trabajo y ya tengo mi primera amenaza de despido. ¿Acaso esta es la parte de la historia donde ya nada podría empeorar? “…Si me voy, no vuelvo”.

Mis papás no quieren verme, no tengo dinero y tengo la cita más importante de mi vida y como mi jefe es un monstruo, no me deja ir. ¿Qué sigue? ¿Ahora voy a ponerme gorda?

No!! Eso sí que NO!!

Bien, de todos modos tengo que hacer algo; Y si no encuentro un cientifico que me fabrique un clon en menos de dos horas, ó me quedo sin trabajo, ó me quedo sin Diego. Ja! y después dicen que Africa está mal…

A la carga!

Son las 8:35 de la mañana. Tengo que manejar más rapido que nunca…  Tuve un pequeño inconveniente con mi closet y se me hizo un poco tarde. Si Alan anda de mal humor hoy, mi vida laboral terminará antes de que la pueda comenzar. Espero que no sea muy dificil lo que debo hacer, pero estoy tranquila… Alan me tendrá consideración porque soy nueva en todo esto del trabajo.

- Buenos dias Alan!! -

- Si mal no recuerdo debiste estar aqui a las ocho en punto… -

- Lo lamento, pero no sabia que ponerme. -

- Y creo que aun no lo sabes… ¿No encontraste una falda mas larga? -

- ¿Qué tiene de malo la que traigo? -

- Pues, que si te vistes asi durante toda la semana, creeré que estás coqueteandome para que te suba el sueldo. -

- Oye, yo no tengo la culpa de verme tan bien. -

- Si todas las secretarias se vistieran como tu, no existirian los prostibulos jajaja… -

- Si, muy chistoso. Si no existieran los prostibulos, tu necesitarias muchisimas secretarias!! Idiota.-

- Seh seh… Cambiemos de regaño, ¿Qué demonios haces con esa almohada? Sueltala y ve a lavarte la cara, se nota que te estás cayendo de sueño. -

- ¿Lavarme la cara? ¿Y entonces para qué me maquillé? -

- Ay si, Barbie!! Olvidaste quitarte la cara de sueño antes de echarte esos patuques en la cara. Eso no es mi culpa. Ve a lavarte rapido y prepara un café, el mio sin azucar, por favor. -

- ¿Café? ¿Yo? Disculpa, no me gusta el café. -

Uff, ¿Quien le dijo a Alan que yo iba a ser su cocinera? Si quiere café, que lo prepare él!! Además, no estoy muy segura de como se hace un café…

- ¿No te gusta ó no lo sabes preparar? Veronica, a mi no me engañas… -

- ¿Desde cuando lees la mente? -

- Ya te dije que te conozco, ese cuento de que no te gusta se lo puede creer tu adorado Diego, pero yo no. Tendrás que aprender a preparar un buen café para tu lindo jefecito si quieres conservar tu empleo… -

- La frase habría quedado mucho mejor si no hubieses nombrado al estupido de Diego. -

- Si! Como no! Nada más con nombrarlo se te quitan las ganas de dormir. -

- Ay si, lo que digas, pero… ¿Podemos dejar lo del cafecito para mañana? -

- Como quieras, pero te advierto de una vez que la preparacion de un café no sale en los libros de cocina. Así que no te molestes en buscarlo. -

Pues, de hecho pensaba llamar a mi mamá, pero bueh…

- …Ya no perdamos más tiempo, hay mucho que hacer. -

Alan está abriendo la puerta de un estante muy grande. Dios Santo!! Acaba de sacar un millon de papeles!!  Parecen las cartas de todos los niños del mundo para San Nicolas.

- ¿Qué es todo eso? -

- Tu trabajo de hoy. -

- ¿Estás bromeando, verdad? -

- ¿Bromeando? No, señorita, sacudete esa flojera y comienza a trabajar… Espero que todo eso esté listo antes del mediodía, porque en la tarde debes organizar otras cosas. -

- ¿Y qué se supone que tengo que hacer con todo esto? -

- Bueno Veronica, todos estos papeles que ves aquí son cotizaciones de algunos proveedores, necesito vender algunas cosas y obviamente ofrecer el mejor precio… -

¿Desde cuando el español se ha vuelto tan complicado para mi? No entendí ni media palabra de lo que me dijo…

- ¿Y más o menos qué debo hacer yo? -

- Debes calcular el porcentaje de ganancia por cada producto vendido, luego multiplicarlo por el numero de unidades y despues hacerme un resumen para saber exactamente cuanto dinero voy a gastar. -

¿Son ideas mias ó esto no es organizar por orden alfabetico?  Parece que esto no será nada facil para mi…

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